Soledad
Morales
soledad.morales19@hotmail.com
Decepción y frustración se refleja en los ojos de Ernesto
luego que su compañera de casi 6 años decidiera marcharse.
Su casa ubicada en el distrito de Cayma Enace es el lugar
testigo de su pesar, refugio que además es la morada de sus dos primogénitos.
Cuando el amor se acaba , sólo queda la soledad. Sin
embargo, cuando se tiene frente la responsabilidad de otro ser , no existe
pretexto , ni escusa que valga para no velar por su bienestar. Un 5 de
Septiembre de 1996 , Ernesto no solo
tuvo que hacerse cargo de uno , si no de dos inocentes criaturas , una niña y
un niño , que a su corta edad no entendían, porque su madre había tomado la
decisión de abandonarnos.
Es hoy que Ernesto ha aprendido a no esperar nada de
nadie .Y que lejos de que los problemas lo amilanen. pone el pecho por sus dos
motivos de vida ,Felicia y José , aprendiendo que si Dios te manda bendiciones y
responsabilidad , no siempre te llegarán a agradar , pero solo él sabe porque
hace las cosas.
Son los más
dichoso años que Ernesto ha podido vivir , la mujer que siempre ha querido está
sentada al borde de la cama , Sonia luce
su segundo embarazo. Mientras él carga en brazos a su primer hija. Una robusta
pequeña que le encanta tomar la nariz de su padre y buscar que hay dentro de
ella. A pesar de una serie de problemas de pareja y económicos que lucha por
solucionar , confía en que en solo 3 meses, cuando su segundo hijo vea por
primera vez este mundo , ambos volverían a ser los tiernos y locos enamorados
de siempre.
El último mes parece ser el más duro , las discusiones no
cesan y el peligro de perder al pequeño ,José, es alto. Ernesto hace lo
imposible para nunca hacer enojar a su esposa. En un pensamiento fugaz , él
puede observar que las cosas han cambiado de forma abismal , no puede creer
cuanto ha cambiado ella , sin embargo se culpa de toda la situación , tal vez
soy poco insistente , tal vez soy poco para ella , tal vez nunca la merecí ,
tal vez debo darle todo mi tiempo , tal vez.
Las contracciones llegaron a las 2 de la mañana era
Sábado y el calor de Septiembre , habitual en Arequipa ,podía sentirse. Nació
con el llanto inconsolable , tal vez presentía lo peor , a pesar de todo ya
nada funcionaba .Solo una semana después del parto un sábado por la tarde ella
simplemente dejo todo, por un nuevo amor , sus sueños , metas , planes , una
vida juntos y lo más importante dejo de lado a sus hijos. Aunque confundido y
hundido en la desesperanza, Ernesto nunca pensó en echarse al olvido y ser
igual que Sandra , desde ese día él asumió su responsabilidad y doble función ,
ser padre y madre de sus hijos.
Los primero años fueron los más duros , la
responsabilidad de un recién nacido y una niña que tenía que ir al Kínder era
demasiado , sin contar su sacrificada labor de cuidador de carros en un almacen
, calle dura y dos hijos que mantener era el panorama de ese entonces. Mucha
cólera invadía la frente que sudaba de tanto esfuerzo:¿Por qué a mí? , era la
pregunta que pensaba , más nunca quería hacer .Su labor era sacar adelante a
sus dos hijos y él era consciente de ello , cueste que cueste , él nunca dejaría
en el desamparo a sus razones de vivir.
Cuando la pequeña Felicitas, ya no era muy pequeña,
decide estudiar Administración en la Universidad Nacional de San Agustín .Años
posteriores con gran esfuerzo y gracias a la ayuda de su progenitor , culminó
satisfactoriamente la carrera. Por otro lado , José estudia en el colegio
Miliar , después desea ingresar a la PNP
de Chorrillos , pero el amor a su padre hace que tome una decisión que no
demande distancias entre ellos. La UNSA también sería su casa formadora. Ambos
están ahora cerca aquel hombre que nunca se separó de ellos y que hizo hasta lo
imposible para darles lo mejor.
Algunas personas dicen que no todas los héroes llevan
capa y este es un claro ejemplo. Un padre que pese a la dificultad y adversidad
supo sacar a adelante a sus hijos. Un hombre que nunca pensó en darse por
vencido. Un verdadero héroe que lucho incansablemente por afrontar su
responsabilidad y no por tener la obligación de hacerlo, si no por algo que es
sobre usado hoy en día , pero que aún , como se ha podido leer ,existe el amor.
Hoy, Felicitas tiene dos meses de gestación y
Ernesto se siente un hombre dichoso


