domingo, 12 de junio de 2016

LETRA MUERTA

Soledad Morales 

soledad.morales19@hotmail.com


De colores y diferentes tamaños, son las cartas que  yacen en  una caja mediana y completamente  cerrada, en el último cajón de  un librero regular, ni grande  ni pequeño.
Son pequeños escritos que más que contar sobre el  amor en una  cierta temporada, su representación física es simbólica, donde las ilusiones y sueños  quedaron plasmados.

Existen regalos de muchos tipos , para un cumpleaños , un aniversario de bodas , una bienvenida o despedida , que simbolizan afecto sincero por parte del que regala o simplemente un obligado compromiso. Y precisamente una mezcla de todo lo dicho anteriormente son las cartas de mesario de una pareja de enamorados adolescentes, guardadas para siempre en un lugar secreto, que lejos de simbolizar solo amor , también representan  un corta historia de ilusión. Hoy, las cartas ,son la prueba de  cuan sublime e inocente puede llegar a ser un amor temprano y las grandes enseñanzas que dejan para el largo de una vida.

Viernes por la noche, las actividades del internado mixto al fin terminan .Era una noche oscura, con lo raro que era ver una estrella , solo los postes de iluminación , alumbraban a los alumnos. Las bancas están repletas y muchos comentan que harán en el fin de semana. Rodrigo apresurado corre entre la multitud para encontrar a Claudia , ella esta con su grupo de amigas ,formando un circulo ,se burlan de algunas cosas que hicieron en el día y ríen a carcajadas. De pronto Claudia se queda sola con Fernanda, su mejor amiga. Caminan con dirección a su habitación.
-Hey Claudia, espera por favor podemos hablar-con voz agitada
Claro – responde Claudia con ganas de querer irse de inmediato. La conversación no duro ni diez minutos, pero todo comienza ese instante. Rodrigo  saca un pequeño papel de cuaderno doblado del bolsillo derecho del uniforme de la institución. Despertando curiosidad en una chica de 16 años. La única condición para ser propietaria del pedazo de papel era abrirlo en su habitación. Una declaración de amistad y simplemente eso ,esta en gráficamente en el pequeño papel , finalizando con un “¿Aceptas?”. Una tímida risa se escaba de sus labios.
Fueron meses difíciles , Claudia  quiso ser prudente. Faltaban dos años para terminar su año escolar. Poco a poco el acercamiento entre Claudia y Rodrigo era mayor. Las conversaciones seguidas y la evidente química iba de la mano con el  miedo al error. La relación empezó con temor pero con mucha ilusión , los fieles testigos eran 6 personas , seis amigos. Y como en todo inicio los colores y luces salían de todos lados .El primer mes y la primer carta oficial , sin perder de vista la el pequeño papel doblando, significo tanto ,y aunque parecía algo utópico ambos coincidieron  que los 31 días que vivieron  fueron los mejores de sus vidas. A pesar de las pequeñas discusiones. Dos mundos estaban conociéndose.
Cada 2 de cada mes era una nueva carta , una nueva confesión. Poesía , junto a reflexiones sobre el mes. “Te quiero” y centímetros abajo, “espero muchos meses más”. Su inocencia y ternura estaban plasmados en un papel , y eso era mejor que todo , mejor que extravagantes regalos , mejor que costosos peluches , mejor que llamar o enviar un mensaje. Pues lo especial en escribirse mutuamente residía en que ,a pesar de alguna que otra falta ortográfica ,el tiempo que cada uno regalaba no volvería jamás y de eso eran concientes.Rodrigo y Claudia , Claudia y Rodrigo , dos , tres , cuatro ,cinco , seis …Muchos meses en los que llegaron a conocerse a tal punto de prevenir futuros mal entendidos ,conocer preferencias ,contar secretos y todo aquello que hace que uno sea parte del otro ,sin juntar lo obsceno o lujurioso, amor sublime. Los días pasaban y ellos lo sabían, tal vez en un futuro no muy lejano tendrían que hablar sobre un adiós definitivo. Sin embargo, ambos evitaban hacer  algún comentario al respecto.

Llegó el final de todo, cada quien se tiene que marchar, sin embargo un juramento aún mantiene viva la llama del cariño entre ambos. El tiempo es el peor enemigo del hombre. El sufrimiento por la separación física termina destruyendo sentimientos. Claudia y Rodrigo deciden darse por vencidos. Y es cuando pasa , ella no puede manejar los recuerdos ,y es que todo se asemeja a él y decide guardar aquel bello recuerdo en un caja de cartón en su librero , un pequeño cajón que encerrará una linda historia de amor.

Una a una las acomoda, cada carta significa cada mes, cada enseñanza que una persona puede conseguir gracias a la experiencia de compartir su tiempo con otro individuo. Duele pero al terminar siente libertad, aquella que había dejado hace mucho y que una vez más regresaba. A pesar de lo difícil que fue superar esa etapa, por el lado de Claudia, todo lo vivido le ha ayudado  a tener  más de experiencia en los complicados y enredados temas  amorosos.
La experiencia de vivir algo lindo y que termine, hace posible la admiración. Ya que ella entiende cuan delicado y puro puede ser un tierno amor adolescente. Comprende en que se equivocó y trata de no volver a cometer errores de no ser imprudente , le ayuda a crecer espiritualmente. Se conoce más y llega al punto de amarse, pues cree que si no hace eso primero  , no llegará a amar a otra persona.

 Aprende que uno acepta el amor que cree merecer , aprende que el disfrutar cada minuto como si fuera el ultimo a lado de las personas que  más queremos es importante , es indispensable. Aprende que no siempre tendremos las cosas que queramos, pero si lo que necesitamos para poder ser felices y con eso es suficiente .Y lo más importante aprende que nada dijo que esta vida iba a ser fácil, eso es vivir.


    Claudia nunca más ha tenido de leer las cartas que conserva como parte de un buen pasado.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario