Soledad
Morales
soledad.morales19@hotmail.com
De colores y diferentes tamaños, son las cartas que yacen en
una caja mediana y completamente
cerrada, en el último cajón de un
librero regular, ni grande ni pequeño.
Son pequeños escritos que más que contar sobre el amor en una
cierta temporada, su representación física es simbólica, donde las
ilusiones y sueños quedaron plasmados.
Existen regalos de muchos tipos , para un cumpleaños , un
aniversario de bodas , una bienvenida o despedida , que simbolizan afecto
sincero por parte del que regala o simplemente un obligado compromiso. Y
precisamente una mezcla de todo lo dicho anteriormente son las cartas de
mesario de una pareja de enamorados adolescentes, guardadas para siempre en un
lugar secreto, que lejos de simbolizar solo amor , también representan un corta historia de ilusión. Hoy, las cartas
,son la prueba de cuan sublime e
inocente puede llegar a ser un amor temprano y las grandes enseñanzas que dejan
para el largo de una vida.
Viernes por la noche, las actividades del internado mixto
al fin terminan .Era una noche oscura, con lo raro que era ver una estrella ,
solo los postes de iluminación , alumbraban a los alumnos. Las bancas están
repletas y muchos comentan que harán en el fin de semana. Rodrigo apresurado
corre entre la multitud para encontrar a Claudia , ella esta con su grupo de
amigas ,formando un circulo ,se burlan de algunas cosas que hicieron en el día
y ríen a carcajadas. De pronto Claudia se queda sola con Fernanda, su mejor
amiga. Caminan con dirección a su habitación.
-Hey Claudia, espera por favor podemos hablar-con voz
agitada
Claro – responde Claudia con ganas de querer irse de
inmediato. La conversación no duro ni diez minutos, pero todo comienza ese
instante. Rodrigo saca un pequeño papel
de cuaderno doblado del bolsillo derecho del uniforme de la institución.
Despertando curiosidad en una chica de 16 años. La única condición para ser
propietaria del pedazo de papel era abrirlo en su habitación. Una declaración
de amistad y simplemente eso ,esta en gráficamente en el pequeño papel ,
finalizando con un “¿Aceptas?”. Una tímida risa se escaba de sus labios.
Fueron meses difíciles , Claudia quiso ser prudente. Faltaban dos años para
terminar su año escolar. Poco a poco el acercamiento entre Claudia y Rodrigo
era mayor. Las conversaciones seguidas y la evidente química iba de la mano con
el miedo al error. La relación empezó
con temor pero con mucha ilusión , los fieles testigos eran 6 personas , seis
amigos. Y como en todo inicio los colores y luces salían de todos lados .El
primer mes y la primer carta oficial , sin perder de vista la el pequeño papel
doblando, significo tanto ,y aunque parecía algo utópico ambos
coincidieron que los 31 días que
vivieron fueron los mejores de sus
vidas. A pesar de las pequeñas discusiones. Dos mundos estaban conociéndose.
Cada 2 de cada mes era una nueva carta , una nueva
confesión. Poesía , junto a reflexiones sobre el mes. “Te quiero” y centímetros
abajo, “espero muchos meses más”. Su inocencia y ternura estaban plasmados en
un papel , y eso era mejor que todo , mejor que extravagantes regalos , mejor
que costosos peluches , mejor que llamar o enviar un mensaje. Pues lo especial
en escribirse mutuamente residía en que ,a pesar de alguna que otra falta
ortográfica ,el tiempo que cada uno regalaba no volvería jamás y de eso eran
concientes.Rodrigo y Claudia , Claudia y Rodrigo , dos , tres , cuatro ,cinco ,
seis …Muchos meses en los que llegaron a conocerse a tal punto de prevenir
futuros mal entendidos ,conocer preferencias ,contar secretos y todo aquello
que hace que uno sea parte del otro ,sin juntar lo obsceno o lujurioso, amor
sublime. Los días pasaban y ellos lo sabían, tal vez en un futuro no muy lejano
tendrían que hablar sobre un adiós definitivo. Sin embargo, ambos evitaban
hacer algún comentario al respecto.
Llegó el final de todo, cada quien se tiene que marchar,
sin embargo un juramento aún mantiene viva la llama del cariño entre ambos. El
tiempo es el peor enemigo del hombre. El sufrimiento por la separación física
termina destruyendo sentimientos. Claudia y Rodrigo deciden darse por vencidos.
Y es cuando pasa , ella no puede manejar los recuerdos ,y es que todo se
asemeja a él y decide guardar aquel bello recuerdo en un caja de cartón en su
librero , un pequeño cajón que encerrará una linda historia de amor.
Una a una las acomoda, cada carta significa cada mes,
cada enseñanza que una persona puede conseguir gracias a la experiencia de
compartir su tiempo con otro individuo. Duele pero al terminar siente libertad,
aquella que había dejado hace mucho y que una vez más regresaba. A pesar de lo
difícil que fue superar esa etapa, por el lado de Claudia, todo lo vivido le ha
ayudado a tener más de experiencia en los complicados y
enredados temas amorosos.
La experiencia de vivir algo lindo y que termine, hace
posible la admiración. Ya que ella entiende cuan delicado y puro puede ser un
tierno amor adolescente. Comprende en que se equivocó y trata de no volver a
cometer errores de no ser imprudente , le ayuda a crecer espiritualmente. Se
conoce más y llega al punto de amarse, pues cree que si no hace eso
primero , no llegará a amar a otra
persona.
Aprende que uno
acepta el amor que cree merecer , aprende que el disfrutar cada minuto como si
fuera el ultimo a lado de las personas que
más queremos es importante , es indispensable. Aprende que no siempre
tendremos las cosas que queramos, pero si lo que necesitamos para poder ser
felices y con eso es suficiente .Y lo más importante aprende que nada dijo que
esta vida iba a ser fácil, eso es vivir.
Claudia nunca más ha tenido de leer las cartas
que conserva como parte de un buen pasado.

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