domingo, 12 de junio de 2016

ADVERSIDAD

Soledad Morales
soledad.morales19@hotmail.com



Decepción y frustración se refleja en los ojos de Ernesto luego que su compañera de casi 6 años decidiera marcharse.

Su casa ubicada en el distrito de Cayma Enace es el lugar testigo de su pesar, refugio que además es la morada de sus dos primogénitos.


Cuando el amor se acaba , sólo queda la soledad. Sin embargo, cuando se tiene frente la responsabilidad de otro ser , no existe pretexto , ni escusa que valga para no velar por su bienestar. Un 5 de Septiembre  de 1996 , Ernesto no solo tuvo que hacerse cargo de uno , si no de dos inocentes criaturas , una niña y un niño , que a su corta edad no entendían, porque su madre había tomado la decisión de abandonarnos.
 Es hoy  que Ernesto ha aprendido a no esperar nada de nadie .Y que lejos de que los problemas lo amilanen. pone el pecho por sus dos motivos de vida ,Felicia y José , aprendiendo que  si Dios te manda bendiciones y responsabilidad , no siempre te llegarán a agradar , pero solo él sabe porque hace las cosas.


Son  los más dichoso años que Ernesto ha podido vivir , la mujer que siempre ha querido está sentada al borde de  la cama , Sonia luce su segundo embarazo. Mientras él carga en brazos a su primer hija. Una robusta pequeña que le encanta tomar la nariz de su padre y buscar que hay dentro de ella. A pesar de una serie de problemas de pareja y económicos que lucha por solucionar , confía en que en solo 3 meses, cuando su segundo hijo vea por primera vez este mundo , ambos volverían a ser los tiernos y locos enamorados de siempre.

El último mes parece ser el más duro , las discusiones no cesan y el peligro de perder al pequeño ,José, es alto. Ernesto hace lo imposible para nunca hacer enojar a su esposa. En un pensamiento fugaz , él puede observar que las cosas han cambiado de forma abismal , no puede creer cuanto ha cambiado ella , sin embargo se culpa de toda la situación , tal vez soy poco insistente , tal vez soy poco para ella , tal vez nunca la merecí , tal vez debo darle todo mi tiempo , tal vez.

Las contracciones llegaron a las 2 de la mañana era Sábado y el calor de Septiembre , habitual en Arequipa ,podía sentirse. Nació con el llanto inconsolable , tal vez presentía lo peor , a pesar de todo ya nada funcionaba .Solo una semana después del parto un sábado por la tarde ella simplemente dejo todo, por un nuevo amor , sus sueños , metas , planes , una vida juntos y lo más importante dejo de lado a sus hijos. Aunque confundido y hundido en la desesperanza, Ernesto nunca pensó en echarse al olvido y ser igual que Sandra , desde ese día él asumió su responsabilidad y doble función , ser padre y madre de sus hijos.

 Los primero años fueron los más duros , la responsabilidad de un recién nacido y una niña que tenía que ir al Kínder era demasiado , sin contar su sacrificada labor de cuidador de carros en un almacen , calle dura y dos hijos que mantener era el panorama de ese entonces. Mucha cólera invadía la frente que sudaba de tanto esfuerzo:¿Por qué a mí? , era la pregunta que pensaba , más nunca quería hacer .Su labor era sacar adelante a sus dos hijos y él era consciente de ello , cueste que cueste , él nunca dejaría en el desamparo a sus razones de vivir.

Cuando la pequeña Felicitas, ya no era muy pequeña, decide estudiar Administración en la Universidad Nacional de San Agustín .Años posteriores con gran esfuerzo y gracias a la ayuda de su progenitor , culminó satisfactoriamente la carrera. Por otro lado , José estudia en el colegio Miliar , después  desea ingresar a la PNP de Chorrillos , pero el amor a su padre hace que tome una decisión que no demande distancias entre ellos. La UNSA también sería su casa formadora. Ambos están ahora cerca aquel hombre que nunca se separó de ellos y que hizo hasta lo imposible para darles lo mejor.



Algunas personas dicen que no todas los héroes llevan capa y este es un claro ejemplo. Un padre que pese a la dificultad y adversidad supo sacar a adelante a sus hijos. Un hombre que nunca pensó en darse por vencido. Un verdadero héroe que lucho incansablemente por afrontar su responsabilidad y no por tener la obligación de hacerlo, si no por algo que es sobre usado hoy en día , pero que aún , como se ha podido leer ,existe el amor.





                      Hoy, Felicitas tiene dos meses de gestación y Ernesto se siente un hombre dichoso

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